Hiperactividad en la infancia
Entre el 3 y el 5 por ciento de los niños en edad escolar sufren trastornos educativos por déficit de atención e hiperactividad, "una de las patologías que más ha crecido entre la población infantil en los últimos años", según se desprende del estudio 'Hiperactividad. Prevención, evaluación y tratamiento de la infancia'.
El trabajo realizado por Inmaculada Moreno García -psicóloga de la Universidad de Sevilla- , afirma que estos niños distraídos y en continuo movimiento, con serias dificultades para esperar su turno en los juegos de grupo y retrasar sus deseos y demandas personales, suelen repetir curso, al menos una vez, y cerca del 40 por ciento no logra acabar la Enseñanza Secundaria Obligatoria.
La profesional destacó que la mitad de ellos tiene serios problemas sociales y más del 60 por ciento muestra un comportamiento desadaptado y anómalo que les conduce a problemas con los padres y hermanos, a recibir castigos y reprimendas demasiado frecuentes y, con más edad, presentan mayores probabilidades de manifestar comportamientos antisociales, violación de las normas de convivencia y consumo de drogas, entre otras conductas.
Según la especialista sevillana, que encabeza el grupo de profesores de la Universidad Hispalense que estudia y trata esta patología infantil, los síntomas y manifestaciones características de la hiperactividad comprenden la excesiva actividad motora, siendo ésta caótica y carente de concentración y sin objeto o finalidad clara; dificultades para planificar, iniciar y mantener su atención en las tareas propuestas y para adherirse a las reglas de comportamiento comunes a los niños de su edad.
Además, aunque en apariencia los niños y adolescentes afectados parecen normales ya que no existe ningún signo externo que justifique los problemas característicos, manifiestan niveles de atención inferiores a los esperados a su edad, circunstancia que actúa como "auténtico freno" para el aprendizaje y el progreso académico.
PROBLEMAS DE APPRENDIZAJE
Los padres cuyos niños tienen problemas académicos se sienten extremadamente preocupados y desilusionados. Los psiquiatras de niños y adolescentes saben que hay muchas causas para los fracasos académicos y que una de las más comunes son los trastornos del aprendizaje. Un niño con un trastorno del aprendizaje es por lo general un niño inteligente, quien inicialmente trata de seguir las instrucciones, de concentrarse y de tener buen comportamiento en la casa y la escuela. Sin embargo, el niño no domina las tareas escolares y comienza a rezagarse. Algunos de estos niños tienen dificultad en permanecer quietos o prestar atención. Los problemas de aprendizaje afectan a no menos de un 15% de la población escolar.
Se estima que los problemas específicos de aprendizaje son causados por una dificultad del sistema nervioso que afecta la captación, elaboración o comunicación de información. Algunos de estos niños son hiperactivos y/o distraídos con un lapso de atención corto.
Los psiquiatras de niños y adolescentes indican, que estos niños pueden ser ayudados, pero que si su condición no se detecta y se trata a tiempo, el problema puede aumentar y complicarse rápidamente. Un niño que en la escuela elemental no aprende a sumar, al llegar a la escuela superior, no podrá entender algebra. El niño que trata de aprender con gran esfuerzo se frustrará progresivamente y desarrollará problemas emocionales como una pobre autoestima, resultado de los fracasos repetidos. Algunos niños con problemas de aprendizaje pueden presentar también problemas de conducta, ya que prefieren lucir "malos" en vez de "estúpidos o brutos". Los padres deben de conocer las señales que con mayor frecuencia indican problemas de aprendizaje en su niño.
1. Dificultad en atender o seguir instrucciones.
2. Dificultad para recordar lo que se le acaba de decir.
3. Fracasos académicos como consecuencia del poco dominio de destrezas de la lectura, escritura y/o aritmética.
4. Dificultad en distinguir entre la derecha y la izquierda, por ejemplo, confunde 25 con 52, la "b" con la "d" o, "la" por "al" u, "on" por "no".
5. Defectos en coordinación - cuando camina, en los deportes, en actividades manuales sencillas como sostener un lápiz, amarrarse los zapatos o hacer un lazo.
6. Pierde o se extravían sus asignaciones, sus libros, libretas y otros materiales.
7. No puede aprender los conceptos de tiempo; confunde "ayer", "hoy", "mañana".
Muchos padres solicitan un Psiquiatra de Niños y Adolescentes cuando su hijo presenta problemas iguales o parecidos a los arriba mencionados. El psiquiatra de niños y adolescentes trabajará en colaboración con los educadores y otro personal de la escuela, para hacer pruebas que puedan detectar la razón de la dificultad en el aprovechamiento y la presencia de problemas específicos de aprendizaje. Luego de entrevistar al niño y la familia, y de evaluar la situación, el psiquiatra de niños y adolescentes hará recomendaciones relacionadas con la ubicación escolar apropiada para el niño, la necesidad de ayudas especiales, como terapia académica, ocupacional, del habla y tomará las medidas necesarias para ayudar a que el niño desarrolle al máximo su potencial.
En ocasiones el psiquiatra recetará medicamentos cuando es necesario controlar su hiperactividad y/o distraibilidad. Trabajará con el niño en el fortalecimiento de su confianza en sí mismo, elemento esencial para el desarrollo emocional saludable. Ayudará también a los padres y otros miembros de la familia para enfrentarse a la realidad de vivir con un niño con problemas específicos de aprendizaje.